El siempre tenía un libro consigo,
el era una muralla
infranqueable que nadie
podía traspasar,
el vivía en un universo imaginario
en el cual hasta el momento
no había podido entrar nadie,
pero un día ocurrió algo inesperado,
una joven mujer logro entrar en su universo
poblado de quimeras y sueños mágicos,
ella llego a habitarlo completamente
con tan solo una mirada,
su mirada tenía tal efecto que lo dejo
hipnotizado por un instante eterno,
ella era una mujer imaginaria
que el hizo realidad con la
sublime soledad de su ser.
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